16 febrero 2019

 

«De norte a sur, de este a oeste se exige justicia social para que  tanto truhan y delincuente purguen sus culpas, pero la ciega de la balanza cada día está más ciega, y nosotros cada día más perplejos por tanto ladrón como anda suelto….»

Desde mi retiro estoy pensando en esos artistas de la estafa a quienes nada les pasa. Cuando se roba la confianza de aquellos a quienes han representado; cuando se nos somete a los demás para ganancia propia – la de ellos- ; cuando estos señores feudales modernos siguen utilizando “el derecho de pernada” según les place  para lo que quieren y como quieren; cuando los diezmos y primicias en versión moderna se han convertido en innumerables impuestos porque siempre son pocos los que se pagan; cuando cabe pensar que este país de pillos, bandoleros y ladrones no ha evolucionado.

Tenemos “honorables” que no hacen ni un gesto de arrepentimiento y que se les ha mantenido entre púrpuras viejunas e incluso han ejercido y ejercen de “mesías camuflados”; esos que nunca se largan de lo público como si fueran eternamente necesarios, sin que se apliquen aquello de que “lo poco gusta y lo mucho cansa” y sin que quieran escuchar que estamos hartos de estas castas deplorables, que ejercen lo contrario a lo que nos dicen que tenemos que hacer los demás; estos que siempre están en sitiales y poltronas de honor, respetados y adulados; van saliendo de sus escondites, casi  siempre por venganza o traición de otros que juegan con cartas marcadas; tahúres del independentismo. Esperemos que no sea peor el remedio que la enfermedad. Nos siguen llamando estúpidos en nuestra cara todos los días, aunque cada cuatro años sigan necesitando nuestro voto para seguir justificando sus tropelías.

De norte a sur, de este a oeste se exige justicia social para que  tanto truhan y delincuente purguen sus culpas, pero la ciega de la balanza cada día está más ciega, y nosotros cada día más perplejos por tanto ladrón como anda suelto, protegidos y sin esperanzas para que, al menos, nuestro fuero interno tenga un momento para el descanso, no solo porque vayan a la cárcel sino porque, una vez, una sola vez devuelvan lo robado o no pagado.

Nuestra sociedad necesita que se le demuestre mas respeto. Lo exijo eso para mi y para todos. ¡¡ mas respeto!!, y que si mañana tengo que robar una gallina por necesidad, espero que la ciega se quite la venda de los ojos y me trate con dignidad. Lo exijo para mi y para todos los que no somos esa casta protegida, y que desgraciadamente no está en peligro de extinción.

M.A. Jurista

no