» Los españoles día a día amanecemos con noticias bochornosas para que no alberguemos la posibilidad de llegar a tener una pensión digna, bueno ni tan siquiera digna, tan solo no tenerla…»
Hoy no se nos puede ocultar nada que socialmente convenga conocer. Las redes sociales son el altavoz perfecto para que cualquier expresión por corta que sea recorra el país de norte a sur y desde el este al oeste; pocas horas bastan para que las noticas vuelen y cubran de rumor toda España.
Venimos conociendo (sin el mayor comentario de quienes gobiernan) la cantidad de subvenciones que reciben quienes producto de determinadas políticas de inmigración tienen la suerte de recalar en España.
Personas que no han cotizado ni un solo día, por el mero hecho de llegar hasta nuestro suelo, son acreedores de las mayores protecciones sociales traducidas en euros ; políticas inmigratorias alocadas que colocan a nuestro país en situación de riesgo continuo (seguridad, sanidad, cultura), la permisibilidad de nuestros políticos alcanza cotas de escándalo que ven con pasividad (al igual que nosotros como ciudadanos) como los venidos desde otros lugares tienen derechos muchas veces inalcanzables por los españoles, derechos convertidos en salarios no contributivos, ayudas a la vivienda, sanidad, comedores escolares, etc., etc., y en buena parte de las ocasiones viendo como envían el dinero a sus respectivos países; un saqueo en toda regla.
Los españoles día a día amanecemos con noticias bochornosas para que no alberguemos la posibilidad de llegar a tener una pensión digna, bueno ni tan siquiera digna, tan solo no tenerla, después de haber cotizado años y años; otros por el contrario, por el mero hecho de ser inmigrantes son perceptores de cantidades impensables (para ellos y para nosotros) desde el primer día.
A los políticos a todos los niveles les da absolutamente igual, para ellos lo importante es ser políticamente correctos aunque suponga que haya que pagar (lógicamente de nuestros impuestos) cantidades ingentes de dinero. Sanidad, educación, vivienda, comida…todas estas necesidades están cubiertas por una política y descontrol inmigratorio de escándalo sin que pase nada. Ya lo dijo aquella ministra del gobierno de España, el dinero público (el nuestro) no es de nadie, pero lo pagamos todos, todos los que no tenemos esos privilegios.
Mariano Avilés – jurista enero 2022
