Fue en la mocedad cuando tuve la suerte de leer el libro de José Ortega y Gasset (Madrid 1883-1955) “La Rebelión de las Masas”, su lectura me marcó; es un análisis de los gobiernos y de la sociedad de aquel entonces, de la desproporción del poder del Estado y el poder social que degenera en injusticia, falta de seguridad, porque “El Estado contemporáneo es el producto más visible y notorio de la civilización. Y es muy interesante, es revelador, percatarse de la actitud que ante él adopta el hombre-masa”.
Tengo que reconocer que lo que va a leer en sucesivas entregas no nació inicialmente con esta estructura, ni tan siquiera con este título, pretendía, como he hecho tantas veces escribir una tribuna de análisis jurídico sobre la viabilidad del modelo de sistema sanitario, para darme cuenta a medida que avanzaba en su redacción que era más de lo mismo, un tema absolutamente manido por cuanto ya se sabe, por activa y por pasiva, que o mucho cambian las formas de gobernar y las maneras de gastar o el sistema, en general, no tiene arreglo.
Por ello aun cuando me refería al sistema sanitario que era el eje argumental de mi reflexión, he ido viendo el paralelismo con los otros ámbitos de la vida, las otras preocupaciones que tenemos las personas, además de la salud que es importantísima; recordé las palabras de mi buen amigo y maestro el Dr. Mario Alonso recogidas en su último libro “Reinventarse”, todo un regalo para los sentidos que ya va por la octava edición …”En la vida, cuando algo nos importa de verdad y sentimos el miedo al vacío, hemos de confiar en que, cuando demos un paso adelante, a pesar de nuestro miedo, comenzarán a desplegarse nuestras alas” y aquí estoy, simplemente haciendo un autoanálisis; son reflexiones puesta sobre el papel que no pretenden rectificar a nadie, sino saber al final si debo corregirme a mi mismo.
Voy a presentarle un menú exquisito de degustar y singular para paladares atrofiados, espero y deseo que no solamente sirva para alimentar la percepción de las cosas sino que además pueda recoger los nutrientes necesarios para seguir adelante pese a tantas y tantas carencias que los sistemas nos presentan; Grande Covián definió esa acción material indispensable para seguir viviendo que es la alimentación como el proceso mediante el cual tomamos del medio exterior una serie de sustancias que, contenidas en los alimentos que forman parte de nuestra dieta, son necesarios para la nutrición; por tanto el menú tal y como estamos acostumbrados por estos pagos nacionales estará compuesto por unos entrantes, un plato principal e incluso el postre. Se los iré presentando poco a poco para que no se atraganten; ¡Que le aproveche!.
Mariano Avilés – Jurista
