«Los ciudadanos terminarán levantándose contra el gobierno precisamente porque acechará el hambre, la inquietud y la estabilidad social y mi vaticinio es que el gobierno será derrocado con graves connotaciones penales en la gestión realizada durante su mandato, pese al asalto perpetrado a la justicia.»
Cuenta la mitología que enamorado de Europa, Zeus tomó la apariencia de un toro blanco y se mezcló con las reses que tenía el padre de la muchacha. Mientras Europa y su séquito recogían flores cerca de la playa, ella vio al toro y acarició sus costados y, al notar que era manso, se montó en él. Zeus aprovechó esa oportunidad: corrió al mar y nadó hasta la isla de Creta llevando a Europa en el lomo. Ya en Creta, Zeus reveló su auténtica identidad, y Europa se convirtió en la primera reina de la isla.
Zeus dio a Europa un collar hecho por Hefesto y otros tres regalos: Talos (un autómata de bronce), Lélape (un perro que nunca soltaba a su presa) y una jabalina que nunca erraba. Más tarde Zeus recreó la forma del toro blanco en las estrellas que actualmente se conocen como la constelación Tauro.
Tantas veces hemos visto en frescos y oído contar esta leyenda mitológica que a todos nos es familiar.
Es triste ver que aquella leyenda con tintes de novela rosa no podamos compararla con la base de este comentario, a saber, el secuestro de España a lomos de dos especímenes curiosos (no quiero cargar el calificativo) y me refiero al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y al Vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, arropado por todo una cohorte de personajes a cual más mediocre, a juzgar por sus actos, gentes estas que algunos de ellos tenían unos curriculums que han echado a perder (tampoco los tendrían en gran estima), otros no tienen ni tan siquiera curriculum pero tienen la caradura de llamarse ministros del gobierno de España, una nación a la que quieren destruir.
Pues bien, han sido precisamente estos dos, quienes aprovechando el dolor y sufrimiento que a los ciudadanos españoles les está infringiendo aun el Covid-19 quienes han intentado callar y secuestrar a los ciudadanos, recluyéndonos en nuestras casas bajo la figura mal utilizada del “estado de alarma”, callando al Parlamento español, neutralizando a la oposición, limitando la libertad de expresión y sumiendo a los ciudadanos en la más miserable de las ruinas impidiendo que se pueda trabajar y sostener a las familias.
El abuso sistemático de la figura del Decreto ley, y con perpetrando la burla al control parlamentario, han sumido a un país democrático desde hace más de cuarenta años en un estado pseudo totalitario con derivas impropias de una monarquía constitucional y parlamentaria de imposible avance.
Ante un secuestro de este tipo en el que los ciudadanos estamos atados por el confinamiento de personas además del cierre de negocios y empresas solo cabe (además de la reacción esperada de los partidos de oposición, bajo la atenta mirada de Europa) que los ciudadanos estemos liberados del confinamiento para ser libres nuevamente y saldar deudas pendientes.
Esto supone un problema para este gobierno del descontrol que padecemos, porque no van a poder controlar ni a los ciudadanos, ni a la crisis económica y a una sociedad harta de escuchar la supremacía de un gobierno artificial y de la inoperancia de los partidos de la oposición que se limitan a radiar y a televisar los que hacen estos irresponsables con una España secuestrada.
Los ciudadanos terminarán levantándose contra el gobierno precisamente porque acechará el hambre, la inquietud y la estabilidad social y mi vaticinio es que el gobierno será derrocado con graves connotaciones penales en la gestión realizada durante su mandato, pese al asalto perpetrado a la justicia.
Europa está atenta a cuanto acontece en España, un Estado miembro que va a necesitar el refuerzo económico y el control exhaustivo del gasto que en estos momentos está desbocado, con incluso promesas que comprometerán de forma peligrosa la supervivencia e independencia de España.
Poca capacidad de movimiento tenemos en este momento de secuestro salvo las acciones tan temidas por la redes sociales que arden en comentarios, vídeos y discursos que lo que hacen y que ponen negro sobre blanco las mentiras que cada uno de estos dos inútiles y su séquito han vertido para llevar al engaño a los votantes y obtener su confianza para sus tropelías.
Hoy la tecnología es un arma de lucha contra los falsos y mentirosos, sean del signo que sean, pero ahora no pueden callar a las redes sociales que antaño se utilizaban para la movilización de la izquierda y hoy se utiliza para la movilización de todo el país.
Me hubiera gustado que cuanto se refleja en esta reflexión fuera materia de la mitología y que anecdóticamente la pudiéramos rememorar en frescos y cuadros, pero no, es la realidad en sí misma, que cuando queramos podremos ver todo lo acontecido en vídeos y fotografías para vergüenza de los susodichos y para que antes de dar nuestro voto, lo pensemos dos veces.
Mariano Avilés – jurista
14 de junio 2020

