¿Acaso soportaría el ejecutivo que el poder judicial puediera actuar con honestidad, salvaguardando el interés general?.
Les voy a contar, aunque de forma resumida para no cansar, la parábola del árbol y sus parásitos: Erase una vez un hermoso castaño, señorial y orgulloso de si mismo, era la envidia y admiración de aquellos otros árboles vecinos; cada otoño regalaba a quienes quisieran acercarse a el su maravilloso fruto que dejaba caer al suelo de forma generosa, como un obsequio para la naturaleza por albergarlo en aquel paraje tan extraordinario en el que le había tocado vivir; movía sus ramas al ritmo del viento bailando con el por las caricias que le proporcionaba, festejaba el sol que le daba vigor y agradecía satisfecho la lluvia que le alimentaba y le aseaba los bellas ramas y hojas; teñía de color el otoño; todo era agradecimiento por la larga vida que hizo que tuviera un robusto tronco y una salud envidiable, hasta que un día una de sus raíces llegara a tocar un sustrato de tierra poco saludable que provocó que por su raíz fuera contaminándose su sabia.
Algunas heridas que le salieron luchaba por curarlas con energía y de hecho algunas las conseguía hacer desaparecer sin secuelas aparentes, pero quitaba una y aparecía otra y otras y aquel árbol que en su día fuera saludable y hermoso se torno en un ejemplar herido y decadente, los hongos parásitos se instalaron en el, un extraño huésped que venía a hospedarse en su tronco para causarle daños patógenos.
Aquellos parásitos fueron debilitando su estructura y en la misma medida que estos hongos aumentaban en tamaño y salud sin ningún esfuerzo, solo estando ahí instalados, el que otrora fuera un hermoso castaño iba decayendo y adelgazando hasta quedar con pocos recursos de salud y llegó el momento en que los parásitos terminaron con la vida del magnífico castaño.
Volvamos a la realidad; los acontecimientos desbordan las previsiones que pudieran pensarse, hay tanto canalla suelto en suelo patrio que todavía hoy es difícil imaginarlo; se califican a ellos mismos como gentes sacrificadas por el país, ¡y de que forma!; es verdad que también los hay que son honestos, pero aquí ya tienen que pagar justos por pecadores y si no que los justos “se aten los machos” y que tomen medidas inmediatas, como nos los atamos los machos el resto de ciudadanos.
Barbaridades e inequidades pendientes de arreglo y ampliamente demandadas por la sociedad en múltiples foros como son una reforma pendiente y urgente de la ley electoral y cambiar la imposición por los partidos políticos de quienes, según ellos, tienen que gobernarnos; un libro blanco sobre la justicia en España es tan necesario como el comer; la carencia de estas premisas tan fundamentales da la medida de la democracia en la que vivimos.
Los ladrones del dinero público se multiplican y multiplican sin control, más de mil quinientos asuntos abiertos en los tribunales y sin solución inmediata, desde nobles a plebeyos venidos a más gracias a la democracia y a las autonomías; ¿qué no habrá sin que aún haya sido descubierto?, el lema que se han dado a si mismos es el de honestidad cero….. “dime de qué presumes” ; ya no basta con pedirnos perdón, se exige y se requiere una reforma institucional “de caballo”; están jugando con nuestro futuro y el de las próximas generaciones.
La Agencia Tributaria se molesta en hacerme una liquidación complementaria de cuarenta y tres euros y los cientos y cientos y cientos de millones arrebatados al caudal público no parece tener importancia; claro ante este agravio cojo y rompo la notificación porque se que si no pago me lo robarán de la cuenta cualquier día, seguro que sucede igual con los grandes defraudadores y delincuentes exquisitos de los paraísos fiscales. Es tan grande el caudal de robos que baja por la montaña que es imposible detenerlo; la corrupción como el agua “ tienen el hocico muy fino” y se filtra por cualquier fisura .
¿Y las leyes?, pues ahí están para ser incumplidas por unos cuantos una y otra vez, y cada vez son más los morosos legales que golpean sin piedad ni miedo el código penal ; yo aseguro aquí que los ciudadanos ya no aguantamos más, pregunte y lo comprobará, por eso surgen los grupos salvapatrias que se hospedan al abrigo de estructuras que se debilitan por momentos; oportunistas con propuestas sociales que alguna vez cada uno de nosotros hemos considerado que nos gustaría oír , aunque si te paras a pensarlo, “es peor el remedio que la enfermedad”, hasta el punto que engorda el hospedante a base de adelgazar el tronco en el que se hospeda y debilita el tejido institucional que necesita una muy seria regeneración.
La llamada Ley de transparencia 19/2013 , acceso a la información pública y buen gobierno, publicada el 10 de diciembre en el BOE, hace una declaración de intenciones digna de encomio, eso si se dieron su tiempo para que entrara en vigor, entre uno y dos años (se dice pronto), entre tanto ¡robe lo que pueda que la ley le ampara!.
Habla la Ley indicada de “Conocer cómo se toman las decisiones que les afectan” a los ciudadanos, un momento en el que “los poderes públicos comienzan a responder a la sociedad” y “establece obligaciones de buen gobierno”. ¿A que parece una burla?. Una gran Ley esta sin duda si fuera verdad su contenido, pero solamente leer la moratoria para la entrada en vigor ya produce sonrojo, es como dejar al delincuente tranquilamente en su casa para que haga desaparecer las pruebas.
¿Qué es lo que debemos reclamar de una vez por todas?, sencillamente leyes express aplicables y prácticas, para que los jueces y tribunales actúen en libertad y sin misericordia posible contra estos ladrones de los fondos públicos que aparecen por las distintas vías inimaginables. Una Fiscalía independiente y consciente de su papel y mano dura contra los corruptos públicos.
Para que vamos a engañarnos. Lo dijo en los años ochenta aquel intelectual venido a político llamado Alfonso Guerra: “Montesquieu ha muerto”. Efectivamente, ha muerto y lo hemos enterrado. ¿Separación de poderes?, de risa. Independencia, nula.
Hablemos un momento mas de la justicia que tenemos; como jurista estoy avergonzado, como ciudadano dan ganas de coger la maleta y salir corriendo. Lo dijo el Presidente del Consejo General del Poder Judicial: “las leyes están hechas para los robagallinas”….ergo a los que roban todo el corral ni les afecta. Lo dijo después que yo el 11 de septiembre pasado escribiera en mi blog un artículo titulado “ “Los nuevos señores feudales” y concluyera con este párrafo: “Nuestra sociedad necesita que se le demuestre más respeto. Exijo eso para mi y para todos. ¡¡más respeto!! Y que si mañana tengo que robar una gallina por necesidad, espero que la ciega se quite la venda de los ojos y me trate con dignidad…”.
Pero esto no será así. No veremos una justicia rápida e independiente; no veremos una justicia que apague el clamor de la calle contra tanto corrupto y canalla, porque el poder judicial, ni es independiente, ni tiene medios, porque quien da el dinero es precisamente ese poder ejecutivo, quien además también promulga las leyes.
¿Acaso soportaría el ejecutivo que el poder judicial puediera actuar con honestidad, salvaguardando el interés general?. Difícil pregunta esta, la respuesta no está en el aire, está en el texto de este escrito de opinión. Resulta cuando menos curioso que en esta democracia de mangantes los representantes tengan mayores privilegios que aquellos a quienes representan y además están aforados.
Mariano Avilés – jurista

