29 noviembre 2023

SALVAPATRIAS, DELINCUENTES SOCIALES Y OTROS DESECHOS

Publicado por maviles en Mensajes

La historia se repite una vez tras otra en el devenir de la humanidad. Nacen quienes se creen líderes hasta que sus seguidores les legitiman y se convierten en reyezuelos; aparecen Mesías para conducir y someter a sus ciudadanos a la ruina moral y económica sin importarles nada, salvo su ego.

Nacen justicieros estrella que lo único que pretenden es su notoriedad; nacen salvapatrias que persiguen la extorsión, el delirio y la entronización para ocupar un lugar en la historia del mundo que haga mantener su estirpe; nacen también aprovechados que buscan el dinero y la ganancia arrimándose a argumentos que defienden y proclaman, para luego hacer justo lo contrario.

En definitiva, la historia de la humanidad está teñida y plagada de gentes y personajes histriónicos de los que hay que saber guardarse. Son charlatanes, en un porcentaje muy elevado, capaces de convencer a quienes su nivel de exigencia no da para más, porque parten de lo menos y esos son la carnaza con la que desayuna todos los días esta carcoma social.

No hay que dejar de lado el momento histórico en el que aparecen tales personajes cuya estirpe se ha perpetuado hasta nuestros días; aunque van ligados a prometer soluciones a las necesidades humanas más elementales que nunca cumplen, cambian los hechos para convertir en realidad lo que nunca se produce; siempre hay alguien que lo cree.

Hoy las naciones que están gobernadas por semejantes individuos de tan siniestra silueta se miran las unas a las otras de reojo, en un equilibrio de fuerzas a veces difícil de sostener.

Las noticias corren por todo el mundo en el mismo momento de producirse. Los conflictos tienen hoy más que nunca tintes económicos e intereses particulares con tintes totalitarios que sufre la población inocente, y aunque lo sabemos, seguimos sin tener en cuenta que el verdadero peligro está en las ansias de poder de unos cuantos sobre el resto de ciudadanos.

El poder nubla el cerebro y la razón; justo al terminar la Segunda Guerra Mundial se celebró el juicio de Nuremberg por crímenes de guerra contra veintiún altos mandos nazis. En aquel proceso se pudo constatar que la crueldad que las personas podemos alcanzar, guiados por el poder, puede llegar a ser infinita; se engrandecen los criminales ante el sufrimiento e indignidad de las personas, creyendo que el mal infringido hace más grande a quien lo recibe y pierde la perspectiva de la razón. Aun así el ensañamiento y el poder proyectan sus muchas caras y aristas sobre el resto de ciudadanos que considera menores, insignificantes.

Quienes hemos podido ver lo que queda de los campos de concentración y exterminio y lo que en ellos aconteció muestra el ejemplo de la barbarie humana, aplaudida y vitoreada por quienes siguen a un líder enfermo por estar por encima de los demás.

Intereses bastardos se entrecruzan a otra altura que no es la de la tierra que pisamos, y al igual que al avión que está en pleno vuelo, ni tan siquiera sabemos de su existencia. La manipulación social ha alcanzado tal grado de notoriedad que no debemos confiar en propuestas salvadoras.

Tendencias a la dictadura se suceden por todo el orbe con sus continentes, ninguno queda libre de las atrocidades populistas que se creen quienes jamás fueron capaces de hacer nada por los demás. ¿quién puede frenar esta peligrosa tendencia?, quizás pudiéramos hablar de la justicia tanto a nivel local como internacional y lo cierto es que hasta la justicia está pisoteada machaconamente para que no resucite y sobre todo para que no controle los desmanes que son capaces de ejecutar sin rubor.

La indolencia del “mal de muchos” hace que no se muevan las masas de ciudadanos en contra de tan perjudicial tendencia; se dibuja una persona que se siente bien con lo que es o tiene y piensa que no le afecta el entorno hostil en el que vive todos los días; no ve al lobo en la cerca del corral en el que encierra las ovejas, su existencia y su vida. La persona selecta es la que busca algo más allá de él mismo, es la que se obliga; la nobleza se aprecia por la exigencia y el deseo de mejora.

Ejemplos desgraciados los hay y muchos; acontecimientos en Venezuela dónde el líder nos brinda serios ejemplos del sufrimiento que infringe a su pueblo para perpetuarse en el poder no son una excepción; la guerra de Rusia con Ucrania, la guerra de Israel y Palestina, Cuba…el mundo está en guerra; hay otras guerras que no estando declaradas son guerras psicológicas que menoscaban la dignidad y la razón pura, guerras que están envueltas por la bandera de la democracia con la que se cubren los que algo tienen que ocultar y ni la respetan ni la quieren, se aprovechan de ella miserablemente.

Por continuar con el ejemplo he de decir que la comunidad internacional mira a Venezuela y otros países de Latinoamérica y está reaccionando con la amenaza de sanciones que afectarán al pueblo y no a Nicolás Maduro, un chantajista aupado por la debilidad e ignorancia de una facción popular que se ampara en el poder para castigar a quienes democráticamente ocupan la representación popular en el parlamento. Algo parecido empieza a pasar en España, una democracia imperfecta aupada por la insidia y gandulería de los partidos que han gobernado durante los años de democracia, que han dejado y aun dejan sin arreglar interesadamente los problemas que atacan sus cimientos y los convierte en barro en lugar de buscar la solidez.

Las sanciones con las que se les amenaza a Nicolás Maduro y otros mandatarios enfermos, de similar pelaje,  cuyos rasgos de esquizofrenia y cesaristas ya ha penetrado en Europa y no se traducen en la práctica en hechos que les debiliten lo más mínimo; visionarios de una realidad que aunque no existe la muestran como si fuera cierta y exhibiendo un terror que protege al déspota con la amenaza de su poder.

A estos delincuentes legalizados por la comunidad internacional no les importa lo más mínimo lo que diga la propia comunidad internacional y dudo que una actuación en nombre del pueblo ante el Tribunal Penal Internacional les llegara a preocupar lo más mínimo, dada la soberbia que destilan, violando el principio jurídico de jurisdicción universal o el principio de extraterritorialidad como el principio de imprescriptibilidad penal, principios estos que se desarrollaron precisamente para romper la impunidad y violación de derechos de los ciudadanos.

La intrínseca gravedad que entrañan los crímenes de genocidio, de lesa humanidad y los crímenes de guerra, así como la impunidad que con frecuencia se han procurado los grandes criminales que los han perpetrado,  ha dado lugar a la elaboración de aquellos principios de Derecho aplicables a las más graves violaciones de los derechos humanos. Precisamente por lo perverso que suponen las acciones de los tiranos, déspotas y caudillos es por lo que Venezuela abandonó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Conclusión, siempre van por delante para que no se les pueda juzgar.

Uno de mis libros de cabecera para conocer un poco mejor el comportamiento humano es “La rebelión de las masas” de José Ortega y Gasset y quiero resaltar una pequeña parte de la obra:

“Para mi, nobleza es sinónimo de vida esforzada, puesta siempre a superarse a sí misma, a trascender de lo que ya es hacia lo que se propone como deber y exigencia….el mundo organizado por el siglo XIX, al producir automáticamente un hombre nuevo, ha medido en él formidables apetitos, poderosos medios de todo orden para satisfacerlos – económicos, corporales, civiles y técnicos-.

Después de haber metido en él todas estas potencias, el siglo XIX lo ha abandonado a sí mismo, y entonces, siguiendo el hombre medio su índole natural, se ha cerrado dentro de sí. De esta suerte nos encontramos con una masa más fuerte que la de ninguna época, pero, a diferencia de la tradicional, hermetizada en sí misma, incapaz de atender a nada ni a nadie, creyendo que se basta (…) continuando las cosas como hasta aquí, cada día se notará más en toda Europa que las masas son incapaces de dejarse dirigir en ningún orden”.

El término totalitario, que diera lugar al totalitarismo, fue ideado por Mussolini para definir la ideología fascista, y aunque el término totalitario fue utilizado por primera vez por el liberal Giovanni Amendola; el totalitarismo no es otra cosa que la “promesa del dominio absoluto y del mangoneo completo e incontrolado en el campo de la vida política y administrativa”, en definitiva la creación de un Estado que controlara totalmente todos los aspectos de la vida como educación, cultura, sindicatos, economía, sociedad, instituciones. justicia, producción, etc.

El desarrollo de la reflexión de hoy me ha llevado de forma inconsciente a trasladarme a tiempos pretéritos, nada lejanos y, aunque parezca mentira, hoy, siglo XXI en su primer cuarto, sigue teniendo plena actualidad la existencia de los salvapatrias y delincuentes sociales, embaucadores que extorsionan y engañan a la sociedad, por lo que es precisamente la sociedad quién puede acabar con ese desecho, dejando de ser pasiva y forjarse  una masa social activa y preocupada por su futuro. ¡¡Si conoces uno, apártalo de tu vida y la de los tuyos!!

Mariano Avilés – jurista

Noviembre 2023

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