
«Carlos V consumía gran cantidad de cerveza y el mal de gota se achacó fundamentalmente a ello y a la gran cantidad de comida que ingería…»
Sabías que…..Carlos V trajo desde Flandes a su retiro en el Monasterio de Yuste en la provincia de Cáceres a los mejores maestros cerveceros; el Emperador era un gran bebedor de cerveza.
En 1542 Lvisivs Abvlensis Alobera médico de la Corte escribió el libro “Vanqvete de Nobles Cavalleros”, también llamado “Vergel de Sanidad”; en el libro explica el buen paladar y exquisitos gustos del Emperador.
El libro es una pequeña joya dónde consta el deseo del Emperador Carlos de alimentar su espíritu en el retiro de Yuste, sin olvidar su deseo de alimentar su cuerpo. A tan noble fin se hizo acompañar de toda una cohorte de cocineros y de un maestro cervecero; todos vivían en el Monasterio..
El médico autor del libro (Alobera) distingue dos tipos de cerveza, la gruesa y la delicada y dentro de la delicada las que tenían pocos y muchos lúpulos. Tras recomendar la cerveza ligera, el médico advierte:
“La cerveza para ser buena ha de estar compuesta de trigo, cebada, avena y lúpulos, que dicen en Flandes hierba de la cerveza, e agua buena. Estos granos han de ser buenos y no corrompidos. Ha de ser mucho cocida y después bien purificada. Ha de ser de días hecha, mundificada de las heces y no acetosa,…El resultado de esta condiciones era una excelente cerveza beneficiosa para la salud del noble cortesano, que la debe beber al principio de la comida o de la cena”.
El capítulo XII del libro al que me refiero está dedicado a la cerveza “y de la propiedad de ella y sus provechos y daños”, y se dice que “La cerveza aumenta las fuerzas y aumenta las carnes, aumenta la sangre, provoca orina, ayuda a hacer cámara, laxando el vientre, máxime si lleva muchos lúpulos, aunque con muchos lúpulos daña, a los que tienen flaco cerebro, que los embriaga, y la embriaguez dura mucho más que la del vino.
La que no es bien cocida, enfría muy poco hincha el vientre. La aceitosa daña el estómago, la turbia es opulenta y a los que tienen mal de piedra mecho les daña, engorda, hace inflamación y engendra mucha flema”.
Bárbara Blomberg fue amante de Carlos V y de la cerveza, afición que compartía con el Emperador; madre de Don Juan de Austria que fue al principio educado de forma oculta en Leganés bajo el nombre de Jerónimo ; una mujer la Blomberg también llamada “La Madama” que rompió esquemas en aquella época. Poseía una gran belleza y cualidades para el cante y las artes. Fue una mujer que vivió en una constante búsqueda de la libertad y por ello hacía siempre su santa voluntad; gustaba de escandalosas fiestas acompañadas de grandes cantidades de cerveza .
Carlos V consumía gran cantidad de cerveza y el mal de gota se achacó fundamentalmente a ello y a la gran cantidad de comida que ingería aunque fue el paludismo lo que acabó con su vida. Los maestros cerveceros habitaban en los monasterios y eran los mismos monjes quienes fabricaban sus propias cervezas; desde entonces a hoy el desarrollo de la cerveza ha devenido imparable con sus ricos matices y formas de fabricación.
Mariano Avilés – Jurista
Octubre 2020
