
Desde esta atalaya del confinamiento obligado a causa del Covid-19, degustando sensaciones extrañas (nunca padecidas), en las que el sentimiento gira entre el secuestro y la obligación solidaria, a raíz de la lectura de la carta abierta que un ciudadano de Badajoz envía a S.M. El Rey Felipe VI denunciando la situación del país ante la emergencia sanitaria, económica y social, me queda ese regusto de enfado y ganas de gritar.
Quienes dicen que este no es momento de disentir o poner una nota discordante sobre versiones oficiales creo que se equivocan; porque si hablar de un problema actual grave supone el ejercicio de un derecho personal y a quien se le habla piensa que se levantan viejas heridas y, por tanto, no corresponde, es porque en el fondo quien escucha no tiene el espíritu tranquilo; algo se hizo mal hace tiempo, muy mal y lo comenzamos a pagar.
Quienes dicen que no es el momento de disentir me causa la horrible sensación de que el “delincuente soy yo” y desde luego nunca más lejos de la realidad; bien al contrario me hace pensar que no dejar hablar a los demás, es el mecanismo perfecto para amordazar al otro. Nunca diré que pueda estar en posesión de la verdad, porque sería ingenuo, por ello escucho a quienes puedan sostener criterios en contra, que ostentan un derecho como el mío.
La solidaridad no es solo aplaudir, es sufrir juntos para poner remedio a los problemas, es saber discernir lo justo de lo injusto y es aplicar simplemente la razón a todo lo cotidiano para que aquellos que se apartan del bien común intencionadamente no tengan posibilidad de medrar.
Esta breve reflexión viene a cuento porque cada día y cada momento deberíamos pensar sobre aquello que tenemos, de lo que nos separa y nos une; ser solidario supone también ser crítico para intentar que la vida de todos mejore; ser solidario lo entiendo como la responsabilidad de hacer lo correcto, trabajar para que todo prospere. Hay mucha maldad, incompetencia, destrucción e intereses bastardos. Contra todo esto hay que revelarse.
Son muchos los años que ese compromiso lo transformo en crítica y análisis. En mi blog: www.marianoaviles.com se contienen reflexiones (que formarán parte algún día de un libro) con el compromiso de contribuir a una sociedad mejor. Aprovechando este triste estado de confinamiento he pensado recopilar algunos artículos que pudieran ser susceptibles de lectura en este momento de silencio; son reflexiones relacionadas con nuestra España que las he escogido con la emoción de ver como las palabras escritas hace tiempo, por esa triste condición humana de hacer el mal, desgraciadamente se convierten en realidad.
Mariano Avilés – Jurista
